EN LA RED:

Scam, otro tipo de estafa por Internet 

 

 



 

El scam es una nueva modalidad de estafa "vía red", una versión del phishing que no sólo se encarga de robar dinero a los internautas sino que, para más "inri", les convierte automáticamente en cómplices directos de un delito.La estafa tiene lugar por completo en la red y afecta, sobre todo, a personas interesadas en encontrar trabajo y que utilizan Internet para probar suerte. El proceso comienza ofreciendo oportunidades laborales a través de correos electrónicos, chats y anuncios diversos bajo el típico lema de "gane mucho dinero sin moverse de su casa" o parecidos.

Los requisitos que se solicitan son tener una conexión a Internet 24 horas (algo cada vez más habitual entre los usuarios), disponer de una cuenta corriente propia y conocer sistemas internacionales de envío de dinero. Ésta es precisamente, la premisa que más despista, ya que al apoyarse en empresas regales tan reconocidas como Paypal o Western Union se reviste a la oferta de una legalidad aparente de la que, en realidad, carece por completo.

En esta misma información ya se ofrece un completo formulario para rellenar en el que, por supuesto, no faltan los datos personales (a modo de autorización para la colaboración) y el número de cuenta bancaria. Es importante observar cómo estos formularios suelen estar traducidos al idioma de la persona que recibe el correo, pero que acostumbran a tener faltas ortográficas y errores idiomáticos que un correo electrónico serio no tendría.

Desde el momento en el que se facilita la cuenta bancaria, la estafa entra en su segundo proceso, el del phising. Los estafadores utilizan las contraseñas bancarias para efectuar transferencias desde esas cuentas hacia las de los intermediarios y contactan con ellos por correo electrónico indicando qué se ha de hacer para completar el proceso y, claro, enviar su propio dinero una vez conseguida la comisión.

Con el proceso seguido, los únicos que son rápidamente identificables son los intermediarios, ya que las transferencias se realizan a empresas de envío rápido de dinero y el destinatario final es difícil de localizar. Además, el intermediario y estafado en cuestión, no tiene más datos de su "jefe" que los que éste le aporta por correo electrónico y que, evidentemente, no ofrecen ninguna pista sobre su identidad.

Evitar este tipo de situaciones supone tener un exhaustivo control sobre los e-mails que se reciben y, sobre todo, los que se responden. Hay que ser muy conscientes de que cualquier e-mail de este tipo que recibamos en un idioma diferente al nuestro puede ser una "encerrona" ya que, está claro que desde nuestra oficina bancaria nunca se dirigirían a nosotros en un idioma diferente al que utilizamos cuando nos comunicamos en persona.

Nunca deben transmitirse por correo electrónico datos privados, sobre todo, en los que se solicite la cuenta bancaria y tampoco contestar e-mails que parezcan simplemente informativos y que pidan una respuesta inocente. Puede que ese correo inicial no sea una estafa, pero servirá a los delincuentes para comprobar que nuestra dirección de correo existe y que su usuario es una persona sensible a interactuar en este tipo de comunicaciones.

 

Fuente : Optize
www.optize.com



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