Nos gustaría aprovechar esta entradilla para plantear una idea relacionada con este sistema que fomenta el autoempleo. Desde nuestra experiencia creemos que es un instrumento positivo para ayudar a los desempleados a generar su propio puesto de trabajo, pero hay algún inconveniente que nos gustaría enfatizar. El principal es que cualquiera no puede ser empresario, al menos sin la formación necesaria. Ocurre frecuentemente, y asi lo hemos constatado, que el emprendedor en su intento de crear su empresa, dilapida su única fuente de subsistencia durante unos meses, por no haber sabido plantear la estrategia de negocio y sufrir lo que podríamos llamar "ilusión del exito" que en las fases de implantación de un nuevo proyecto te lleva a creer que lo que piensas será realidad de forma inmediata, ignorando una gran cantidad de variables de los que no tienes control que influyen en la consecución de los objetivos planteados.
Como soluciones proponemos:
1) que la obtención de ese dinero vaya precedido por un curso intensivo en creación de empresas, no solo en lo que a trámites y conocimientos mínimos de marketing y otras disciplinas se refiere, sino en la realización de una inmersión inyensiva del solicitante de la capitalización en lo que emprender supone, ya sea mediante testimonios de otros emprendedores como con conferencias de expertos en el tema. En este sentido recomendaríamos también de algunos de los artículos de nuestra sección biblioteca, así como algunos libros especializados.
2) puede ser que un desempleado tenga acceso a la capitalización por desempleo y por tanto a una cantidad de varios miles de euros si los capitalizara, pero que se frene a la hora de emprender porque honestamente crea que no está preparado para afrontar las obligaciones y esfuerzos que ello conlleva. ¿Por qué no instrumentar una opción en la que este desempleado pueda capitalizar el paro y entregarlo a un empresario ya establecido a cambio de un puesto de trabajo, siempre que este le garantice un tiempo mínimo de contrato, en el que cobraría como mínimo lo establecido en el convenio colectivo aplicable, si este importe es superior a lo que le hubiera correspondido en el desempleo?
Al empresario (hablamos de pequeños empresarios) le facilitaría la contratación inicial y tener tiempo de consolidar dicho puesto con la obtención de los clientes que faciliten los ingresos para su posterior mantenimiento.
Al desempleado le proporciona los mismos o superiores ingresos que en el paro, la cotización para la generación del derecho a una nueva prestación y lo que psicológicamente supone estar trabajando y siendo útil, en vez de enfrentarse a la labor mucha veces frustrante de buscar trabajo.
Al Estado, le permirte recuperar parte de lo entregado en forma de prestación via impuestos y cotizaciones sociales del nuevo trabajador. Además el incremento de volumen de negocio de la empresa en sectores intensivos en mano de obra supondría un aumento en los impuestos recaudados a ó mediante la propia empresa (IVA, Sociedades, etc).
Esta es una idea en bruto a la que también se podrían poner numerosas objeciones, pero que seguro serían salvables. Por ejemplo, se podría plantear que en vez de que el desempleo capitalizado fuera al empresario como una subvencion con condiciones a cumplir, este diera una participación a cambio al trabajador u optar por un método mixto.
Dado que la prestación por desempleo es un derecho del trabajador ¿porque no dejarle a él la decisión de como disponer del mismo para su mayor beneficio?. Ójala que alguien, de los que tienen poder de decisión en este tema, pueda continuar con esta reflexión, y que su desarrollo contribuya en la disminución de las tasas de desempleo tan elevadas de nuestro pais.
Tras este inciso finalizamos en este boletín con las preguntas frecuentes restantes acerca de la capitalización por desempleo, a las que puede acceder pulsando en el botón inferior de este apartado.
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