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La "usabilidad" de la web

Cada día más nos encontramos por doquier recomendaciones respecto a la necesidad de utilizar en el diseño de nuestro sitio web una serie de criterios que le aporten "usabilidad".

Es una palabra horrible, ya lo sé, pero desgraciadamente no hay forma de librarse de esa marejada de términos de origen anglosajón que nos invaden, especialmente a los que trabajamos en Internet, instalándose en nuestro vocabulario habitual en un proceso de españolización que debemos soportar sin anestesia. Porque, realmente, usabilidad es una derivación del inglés: usability.

¿Pero qué es la usabilidad? Pues haciendo una simple traducción podríamos decir que se refiere a la funcionalidad, utilidad o facilidad de uso de la web. Pero si profundizamos en su verdadero sentido, la usabilidad (no habrá más remedio que utilizar la dichosa palabreja) resume los criterios que debemos tener en cuenta al diseñar el sitio web para que los visitantes se sientan cómodos en un entorno amigable, naveguen con facilidad por sus contenidos y encuentren fácilmente lo que deseen.

"Acabáramos -dirá alguno-, para ese viaje no necesitábamos una palabra nueva." Y yo estoy completamente de acuerdo con esa opinión. Pero vamos a lo nuestro.

Está demostrado hasta la saciedad que el internauta es un raro espécimen que se caracteriza por una impaciencia desmedida. Y la mayoría de sus actos se mueven por ese condicionante. Por esa razón, en cuanto una página tarda en descargar más de 8 o 10 segundos se marcha a otra parte, cuando no encuentra lo que quiere en un par de clicks desaparece despotricando contra nuestra web, si la información está desactualizada se va para no volver, si le obligamos a rellenar formularios larguísimos los dejará a la mitad, si las páginas son muy largas no las leerá, si los textos son densos y monótonos cambiará de página.... y así un largo etcétera.

De ahí la importancia de que el diseño del sitio web se realice pensando en la usabilidad, en la facilidad de encontrar y utilizar sus contenidos, en crear un entorno agradable utilizando adecuadamente los colores, tipos de letras, animaciones suaves, etc., en la rapidez del acceso a cualquier página, en utilizar el mismo lenguaje de nuestros visitantes... En resumen, y esto no es nada nuevo, que tenemos que diseñar la web para ellos, y no para nosotros.

En otras palabras, antes de empezar a diseñar deberías definir con claridad cuál es el propósito de tu web y cómo quieres que los visitantes interactúen contigo, qué imagen quieres dar ante ellos, cómo quieres que te vean, qué pretendes que hagan en la web, cómo quieres que te demuestren su interés, qué harás para engancharles y conseguir que regresen, etc., etc. Y después, tendrás que ponerte en su piel e intentar averiguar qué quieren tus visitantes, qué buscan, qué les interesa, qué les atrae. Hazte preguntas como si tú fueras uno de ellos, ¿por qué entraría yo en este sitio? ¿qué hay aquí que sea interesante para mí? ¿dónde está la información que busco y cómo llego hasta ella? Etc., etc.

Jacob Nielsen, considerado como una de las personas que más sabe sobre usabilidad en la red, confeccionó un decálogo que recoge los 10 grandes errores que se cometen al diseñar un sitio web. Son los siguientes:

1. Páginas de descarga lenta

La clave del éxito está en la sencillez. ¿Has visto la página de entrada a Yahoo? ¿Y la de Altavista? El diseño no puede ser más simple y funcional. Te ofrecen lo que buscas, y punto. Por eso descargan a esa velocidad.

No hagas concesiones a los alardes técnicos, ni sobrecargues tus páginas de imágenes. La información en la web se transmite, fundamentalmente, por medio de palabras, y las imágenes que no son imprescindibles tan sólo aportan confusión y distraen al visitante del verdadero objetivo de la web, que debe ser engancharle para que compre.

2. Utilización de frames

El uso de frames (marcos) en la web no aporta nada especial y, sin embargo, acarrea un montón de problemas. Estos son algunos de ellos:

  • Son incompatibles con navegadores antiguos
  • Los motores de búsqueda no los reconocen
  • Incrementan el tiempo de descarga de la página (cada frame es una página distinta)
  • En los navegadores antiguos, las páginas con frames no se pueden incluir en los "Favoritos" (bookmarks)
  • Dificultan la navegación confundiendo a los navegantes
  • La dirección de la página no aparece en la barra del navegador

3. Utilización de las últimas tecnologías disponibles

Los diseñadores suelen tener las últimas versiones de los mejores programas, monitores de 21 pulgadas, líneas de alta velocidad, etc. Sin embargo, la mayoría de los internautas navegan con modestos equipos de pequeñas pantallas, módems de baja velocidad, navegadores antiguos, etc. Y si no tienes esto en cuenta, por muy buena que sea tu página habrá mucha gente que no podrá visualizarla. O sea, que tú mismo habrás apartado de tu camino una parte importante de tus clientes potenciales.

4. Animaciones en constante movimiento

Tener dentro de una pantalla de texto imágenes que se mueven sin cesar impide la concentración del visitante en lo que está leyendo, dispersando su atención de nuestro objetivo principal: convencerle para que compre. Así que quita esos GIF tan divertidos que nada aportan a tu objetivo comercial, e incluso los banners de publicidad de las páginas en donde está la información sobre tus productos o servicios.

5. URL's complejas

Los nombres de dominio difíciles de recordar, de teclear, de deletrear, dificultan que nos encuentren. Hay que intentar conseguir un nombre fácil, corto y pegadizo. Y si encima tiene relación con nuestra actividad, miel sobre hojuelas.

6. Páginas huérfanas

Jacob llama "páginas huérfanas" a aquellas que aun estando dentro de un sitio web parece que no tienen nada que ver con él. No contienen características comunes con el resto, no se identifican con la imagen gráfica del sitio al no tener elementos comunes, y, en definitiva, parecen un pegote añadido a última hora que rompe totalmente la coherencia visual y la imagen corporativa del sitio web.

7. Apoyo de navegación insuficiente

Si queremos que el visitante se sienta cómodo y permanezca en la web debemos facilitarle la navegación. Menús claros y sencillos, continuidad del esquema de navegación (no cambiar los formatos de los menús de unas páginas a otras), botón de "Home" en todas las páginas, incluso un mapa de la web si el sitio es bastante grande, son algunos de los criterios que facilitarán que nuestros visitantes se muevan con facilidad por nuestra web.

8. Uso de colores no convencionales

Hay unas normas no escritas, pero generalmente aceptadas, que conviene respetar, ya que todos los internautas las conocen. Por ejemplo, las palabras o frases en azul suelen ser enlaces (estén subrayadas o no). Así que no seas original y pongas tus enlaces en rojo o en verde. Ni tampoco destaques alguna frase poniéndola en azul, porque tus visitantes pensarán que es un enlace e intentarán picar sobre él, quedando desconcertados al darse cuenta de que desde allí no se va a ningún sitio.

9. Información desactualizada

Poco hay que añadir a algo que repetimos de forma constante. Nadie vuelve varias veces a un sitio web para ver lo mismo. Y especialmente deplorable es el efecto que produce entrar en una web y ver cosas como "fecha de la última actualización: 14 de septiembre de 1999".

10. Redacta pensando en tus visitantes

Los internautas no leen con detenimiento de principio a fin. Por el contrario, se limitan a hojear deteniéndose cuando encuentran algo que les interese.

Por esa razón, los textos de la web, para ser eficaces, deben estar redactados con "estilo Internet". Estas son algunas características de esa forma de redactar:

  • Usa titulares llamativos y descriptivos
  • Lo más importante debe ir siempre al principio
  • Inserta una "entradilla" debajo del título para resumir la idea principal del texto
  • Escribe párrafos y oraciones cortas
  • Describe una sola idea en cada párrafo
  • Para profundizar en los conceptos utiliza enlaces a páginas interiores
  • Destaca las palabras o frases más importantes con negritas, cursivas, colores., etc.
  • Utiliza viñetas para sistematizar las ideas principales
  • Evita que las páginas sean demasiado largas (el efecto scroll)
  • No satures las páginas, aligéralas dejando espacios en blanco en los laterales, entre párrafos, entre líneas, etc.

Y ahora que ya sabes algo más sobre "usabilidad", ¿qué deberías hacer con tu sitio web?
Por si no se te ha ocurrido, te lo diré: hacerle un test de usabilidad. Seguro que sacarás conclusiones muy valiosas.

 

 

Redacción Albanova.com
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