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Las
ventas complementarias
Si
tienes una tienda virtual y te limitas a vender tu catálogo básico
de productos, ten por seguro que estás perdiéndote la posibilidad
de aumentar tus ingresos en un cifra cercana al 50%.
¿Qué
cómo puede hacerse esto? Muy fácil, aplicando la técnica de las ventas
complementarias que te explicamos a continuación.
Cuando
un hombre entra en una tienda tradicional a comprar un traje, es
absolutamente habitual que el dependiente, una vez que el cliente
se ha decidido a formalizar la compra, le ofrezca una camisa, una
corbata, etc. O cuando una mujer compra un producto de belleza, le
ofrezcan un complemento como un lápiz de labios o una sombra de ojos.
Y muchas veces aceptamos la oferta y compramos algo más en lo que
no habíamos pensado inicialmente.
Entonces,
¿por qué no hacer lo mismo en Internet?
Vamos
a exponerte los 4 momentos idóneos para hacer ventas complementarias
que suelen dar mejores resultados.
- En
el momento de la compra
Cuando el cliente acaba de cerrar una compra on-line está en una
situación mental de comprador, o lo que es lo mismo, sus defensas
psicológicas están desactivadas, por lo que es mucho más fácil venderle
algo en ese momento que en cualquier otro.
El mejor momento es hacerlo justo cuando recibes la confirmación
del buen fin de la transacción, presentándole una página de agradecimiento
que le confirma la compra y le ofrece un producto complementario
con una oferta especial.
Las estadísticas dicen que con esta estrategia pueden aumentarse
las ventas entre un 10 y un 30%.
- Junto
con el pedido
Otro buen momento es enviarle dentro de su pedido una oferta especial
de un producto complementario por el hecho de haber efectuado una
compra.
Se le puede incluir un pequeño catálogo de productos "solo para
clientes", un bonus de descuento con un plazo máximo de 30 días
para su utilización o cualquier otra fórmula que se nos ocurra.
- Con
una carta de seguimiento
Por desgracia, una gran mayoría de tiendas virtuales no suelen hacer
seguimiento de sus clientes, sin darse cuenta de que está comprobado
que es siete veces más fácil venderle algo a quien ya es cliente
que captar un cliente nuevo.
Enviar una carta de seguimiento a los clientes es una excelente
medida que incrementa la fidelización y, por supuesto, las ventas.
Y junto con esa carta es muy fácil incluir una oferta de productos
complementarios a los que compró el cliente.
El momento idóneo para enviar una carta de seguimiento depende del
tipo de producto y, sobre todo, de su duración. Si es un producto
consumible (alimentación, bebida, cigarros, cuidado corporal, belleza,
etc.) deberíamos enviarla cuando suponemos que el producto comprado
se está agotando y, por tanto, es necesario reponerlo. Y si es un
producto de larga duración deberíamos enviar una carta recordatorio
cada tres meses.
En cualquier caso, el envío de ofertas especiales a nuestra base
de clientes es una acción de marketing muy económica que produce
grandes resultados.
- Aprovechar
los contactos cualificados que no han hecho compras
La inmensa mayoría de las tiendas virtuales se cruzan de brazos
(en sentido figurado, claro) cuando un contacto cualificado se marcha
sin comprar nada. Recordamos que llamamos contacto cualificado al
visitante que realiza dentro de nuestra web alguna acción con la
que demuestra su interés por nuestros productos o servicios (pedir
información adicional, rellenar un cuestionario, suscribirse a un
Boletín, bajarse una demo, etc.).
Es evidente que si ha hecho alguna de estas cosas es porque inicialmente
estaba interesado en lo que nosotros vendemos, así que ¿por qué
abandonarlo a su suerte? Que no haya comprado hoy no quiere decir
que no pueda comprar mañana. Y efectuar su seguimiento en Internet
es algo fácil y barato.
Una fórmula puede ser dirigirnos a él en un plazo breve, no más
de una semana para que no se olvide de nosotros, ofreciéndole un
producto complementario a los que estuvo viendo y no se decidió
a comprar. O incluso ofreciéndole los mismos productos con una oferta
especial, aunque esto podría, de no hacerse bien, perjudicar nuestra
imagen y dañar nuestra política comercial.
Un
último consejo
Suele
dar buenos resultados cerrar acuerdos con tiendas que ofrecen productos
complementarios a los nuestros para acometer políticas recíprocas
como las descritas.
El
planteamiento es simple: en primer lugar trato de vender mis productos,
y posteriormente intento vender los de mis aliados a cambio de una
comisión.
Ni
que decir tiene que para que el acuerdo sea satisfactorio debería
aplicarse una estrategia similar en ambas tiendas virtuales.
Redacción
Albanova.com
www.albanova.com
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