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Cómo
aumentar la eficacia de tus anuncios
En
los anuncios, como en tantas otras cosas de la vida, es muy frecuente
equivocarse de objetivo.
Un caso de objetivo equivocado es cuando un vendedor hace prospección
telefónica con un cliente potencial al que no conoce e intenta realizar
la venta por teléfono, cuando su verdadero objetivo debería ser conseguir
una cita. O también cuando un joven escribe una solicitud de empleo
adjuntando su C.V. e intenta convencer a su potencial empleador de
que él es la persona idónea para el puesto, sin darse cuenta de que
objetivo debería ser conseguir una entrevista.
Pues
algo similar sucede con los banners. El verdadero objetivo de un
anuncio no debe ser vender el producto sino despertar el interés
del cliente potencial para que siga profundizando en el proceso de
compra. Y eso es algo que se comprueba en el titular del anuncio,
en esa frase que es la esencia del mensaje y que en ningún caso debería
anunciar la empresa, la web, el producto o el servicio, ya que su
única y verdadera finalidad es despertar la atención del cliente
potencial. Porque si no conseguimos captar la atención del internauta,
no será posible acometer ninguno de los pasos posteriores que nos
permitirán concluir el proceso de venta.
La
pregunta es: ¿Cómo se puede captar la atención del cliente potencial?
Lo primero que debes pensar es que cuando vendes un producto o servicio,
lo que realmente estás vendiendo es la capacidad de ese producto
o servicio para satisfacer las necesidades del cliente. Por eso no
debes promocionar lo que es el producto en sí, sino lo que se puede
hacer con él, las ventajas de su utilización, los beneficios de usarlo.
Ten
en cuenta que los seres humanos nos movemos por dos motivaciones:
evitar el dolor (o cualquier tipo de perjuicio) o conseguir el placer
(o cualquier tipo de beneficio), siendo la primera mucho más fuerte
que la segunda.
En
consecuencia, si tu producto o servicio puede evitarle un perjuicio
o resolver un problema a tus clientes, en tu anuncio no les hables
del producto, ni siquiera de la solución. Háblales de su problema,
y para ello utiliza frases en donde ellos se vean identificados o
preguntas a las que necesariamente tengan que contestar afirmativamente.
Por ejemplo:
En
lugar de: "Crema X, lo mejor para tu piel"
Deberías decir: "¿Te atormentan esas prematuras arrugas?"
En
lugar de: "Despacho X. Sus asesores fiscales"
Deberías decir: "¿Quiere ahorrarse un 15% en sus impuestos este año?"
En
lugar de: "Nuestros seguros de vida no tienen competencia"
Deberías decir: "¿Qué sería de tus hijos si tú faltases?"
Si analizas estos ejemplos con detenimiento, te darás cuenta de que
en ninguna de las frases o titulares propuestos se menciona ni la
empresa, ni el producto o servicio, ni la marca... Lo único que se
hace es intentar llamar la atención del cliente potencial, hablarle
de su problema, despertar su curiosidad, crearle expectación sobre
la forma de resolver algo que le preocupa. En resumen, intentamos
provocarle para que haga clic en el banner y salte a nuestro sitio
web, en donde le daremos información detallada sobre nuestro producto
o servicio. Y para conseguirlo no te importe dramatizar, es mucho
más eficaz apelar a los sentimientos que a la razón cuando se trata
de movilizar voluntades ajenas.
No
obstante, hay un concepto que conviene matizar. Si vas a insertar
tus anuncios en espacios publicitarios de pago, y el coste está directamente
vinculado con la tasa de click-through (CTR), es decir, con el número
de personas que pulsan sobre el banner para llegar a tu web, debes
intentar que el mensaje de tu anuncio haga un preselección de tu
público-objetivo, ya que si ofreces beneficios muy genéricos serán
muchos los que pulsarán sobre el banner para darse cuenta, en cuanto
lleguen a tu web, de que aquello no es lo que esperaban. Y tú tendrás
que pagar por esos clics inútiles como si fueran buenos.
Así
que en el caso de campañas publicitarias de pago se hace mucho más
necesario e importante afinar cuidadosamente los mensajes a insertar
en los banners, para que atraigan muchos clientes potenciales, pero,
al mismo tiempo, muy bien cualificados.
Redacción
Albanova.com
www.albanova.com
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